Por qué hago este blog

Para hilar la trama que nos junta en este universo, para que mis pensamientos se detengan en algún sitio, la palabra escrita es la escultura que diseñamos con ellos. Palabras dibujando la vida, sin pasado, sin futuro, en un presente continuo.


Para qué

Para aprehender el pensamiento volátil, dejarlo en la palabra, que de otra manera sería aire o éter.


Para quién

Para aquél que se conecte con lo que escribo, como yo me conecto con los textos de otros. Es la trama universal, el tejido enhebrado hilo a hilo.

martes, 25 de agosto de 2015

El espacio de la geometría

Estas formas nos hacen tomar distancia con estructuras obsoletas. Surgen alejadas del contexto dentro del cual transitamos y existimos, respondiendo a moldes impuestos y aceptados como lenguaje que nos aproxima superficialmente.
La verdadera cercanía se descubre cuando vamos hacia el profundo torrente de nuestro río interior y allí nos detenemos en ese paisaje que somos nosotros. Es ahí donde se nos revela la unidad de la vida; el huevo biológico, las notas musicales y el campo electromagnético que nos circunda.
La realidad tangible se somete a las visiones y descubrimos ángulos, curvas, rectas viajando en el espacio.
 Amorfas construcciones derretidas, líquidas, se escurren hasta ser las figuras sustentadas en contornos donde adquieren la certera forma que nos permitirá nombrarlas.
Igualmente ese nombre es un pretexto de la conciencia externa, que todo lo racionaliza, que no logra ver pájaros en las vías de trenes subterráneos o estrellas en el techo de una habitación, que circunscribe al sol y la luna la presencia del día o de la noche.

Cuando despegamos en alas del espíritu y volcamos en arte nuestro sentir, arribamos a dimensiones que el alma sí conoce y nos invita a entrar.
Trasponemos la puerta y ahí estamos frente a lo que somos, a la totalidad de nuestro ser traducido en la palabra, en la música, en el color, en la infinita línea trazada en el Espacio- Tiempo, el diseño que somos desde el Principio.
De todas formas el raciocinio nos interroga y nos creemos una configuración de moléculas que responden a un sistema abierto para su funcionamiento.
Y un acto de fe o un sentido afinado de percepción nos permiten acceder a otras regiones de nuestro propio ser para observar la otra cara del carbono: el diamante.



cinco sólidos de Platón
Así llegamos a un proceso interior que nos conecta con la interdimensionalidad y comenzamos a captar el lenguaje simbólico del universo y entendemos mentalmente lo que ya intuitivamente conocemos.

En los cinco sólidos de Platón: tetraedro, cubo, octaedro, icosaedro, dodecaedro, la Espiral y el Árbol de la Vida haremos el viaje más sublime, el de encontrarnos a nosotros, habitantes de la trama, latiendo entre los seres y las cosas.

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